EN BUSCA DE LOS ORÍGENES DEL HOMBRE

 

HOMO HEIDELBERGENSIS

 

Cráneo nº 5, conocido como Miguelón. Encontrado en la Sima de los Hueso, Atapuerca y datado con una antigüedad de 300.000 años

    Hasta que no aparecieron los fósiles de Dmanisi en Georgia y Atapuerca, hasta principios de la década de los 90 del siglo pasado, los restos fósiles más antiguos, atribuidos generalmente al Homo Erectus o al Homo Sapiens arcaico, fueron los encontrados en una cantera de arena en una ciudad cercana a Heidelberg llamada Mauer (Alemania). Se trata de una mandíbula hallada en 1907 por Shoetensack y conocida como la mandíbula de Mauer y posteriormente atribuida a la especie Homo Heidelbergensis. Más adelante daremos detalles de esta famosa mandíbula.

    Los Heidelbergensis habitaron Europa desde hace por lo menos 600.000 años hasta hace unos 200.000 años. El gran problema, como veremos más adelante, es establecer su filogenia. Algunos antropólogos denominan a esta especie: preneandertales, por el lugar que ocupan en el árbol filogenético.

    ¿Cómo era anatómicamente el Homo Eidelbergensis? Tiene una serie de rasgos arcaicos que el Neandertal y el Erectus no poseen. En general tiene un volumen craneal mayor que el H. Erectus. Algunos antropólogos mantienen que la media estaba en torno a 1200 cm3, pero algunos cráneos llegan casi a los 1400 cm3. Eso acerca su volumen craneal del hombre moderno. Su neurocráneo era más alto y redondeado que el del H. Erectus, aunque no tanto, evidentemente, que el del Sapiens. Su estructura facial difiere mucho de la nuestra pues todavía tenía una gran mandíbula aunque sin mentón y tenía que tener una faz de aspecto tosco. Se empiezan a apreciar en él características que después serán propias de los Neandertales, como la forma postcraneal y temporal, el toro supraorbital o el espacio retromolar. En su conjunto eran unos hombres muy fuertes. Los varones superaban el 1,70 m. y su peso rondarían los 90 Kg. Eran muy corpulentos y sus miembros eran muy robustos.

    Es posible que su aparato fonador fuese muy parecido al nuestro. Eso nos hace sospechar que si tenían capacidad de emitir sonidos como nosotros, también tendrían capacidad de hablar como nosotros. Diferente es determinar qué grado de capacidad simbólica y lingüística tenían.

    Filogenéticamente existen varias hipótesis que pretenden explicar de qué especie derivó y en qué especie terminó evolucionando. el Heidelbergensis podría derivar:

  1. O bien del Homo Ergaster que procedente de África se extendió por Asia dando lugar allí al H. Erectus y por Europa dando lugar aquí al Homo Antecesor y este a su vez al Heidelbergensis.

  2. O bien, según otros paleantropólogos, podría proceder de algún Homo Erectus procedente de Asia con lo cual no sería más que una variedad del Erectus.

    Existen más posibilidades, pero no vamos a entrar de nuevo en ellas. Ya las estudiamos en la página del Homo Antecesor. En cualquier caso el problema es complejo. Apuntamos un detalle para que se vea la dificultad. Se han encontrado restos de esta especie en muchos sitios, incluso en África. Si es así, entonces, algo no encaja en este asunto. ¿Cómo va a haber Heidelbergensis en África si, como los Neandertales, se trata de una especie propiamente europea? ¿Es posible que el Heidelbergensis llegase a África en vez de venir de África? No sabemos contestar esta pregunta. Otros antropólogos, que se mantienen en una postura más moderada, simplemente se limitan a sostener que existe una gran similitud entre el Heidelbergensis y el Homo Sapiens arcaico africano de tal modo que lo que otros llamarían Heidelbergensis africano, estos lo llaman homo sapiens arcaico, lo cual no es menos confuso. Véase el cráneo de Broken Hill  o también llamado "Homo Rodhesiensis". Añadido a estas dificultades se puede señalar otra posibilidad; que hubiese hibridación y cruces entre las distintas especies. Por ejemplo entre los Erectus y el Heidelbergensis o entre el Antecesor y el Ergaster, etc. Pero estas posibilidades las planteamos como meras elucubraciones. 

  Sin embargo, parece que está más claro cuál es su posterior evolución. Todo el mundo está más de acuerdo en considerar que el Heidelbergensis es el predecesor de los Neandertales y que derivó en ellos, en ningún caso en los Homo Sapiens.

    Los Heidelbergensis desaparecen hace unos 220.000 ó 230.000 años, a partir de esa época empiezan su andadura los Neandertales, que, a su vez, terminan desapareciendo hace unos 35.000 años, quizá por la presión recibida por los Homo Sapiens. En todo este tiempo, ¿qué estaba sucediendo en África?

Diagrama explicativo de la filogenia de H. Heidelbergensis. No contempla la posibilidad de que provenga del H. Antecesor ni del H. Erectus       Encontramos dificultades en muchas cosas que se dicen por parte de los más eminentes antropólogos sobre los Heidelbergensis. Nos da la impresión de que esta especie, creada por Shoetensack y olvidada después, ha sido "resucitada" porque quizá era necesario que así fuese, pero se ha convertido en un "cajón de-sastre". Bastaba que los restos fósiles estuviesen datados con una antigüedad de entre 600.000 y 200.000 años para meterlo en esta especie. Y, en cambio, se pasaba por alto o se olvidaba que muchos de los restos tienen unas características tan heterogéneas que es prácticamente imposible determinar con exactitud a qué especie pertenecen. Resulta que de estas dos especies, la Heidelbergensis y la Neandertal, son de las que más fósiles tenemos y, además, entre ellas no hay solución de continuidad. La transición evolutiva entre una y otra se hizo de forma gradual y no brusca. Por lo tanto nos podremos encontrar fósiles difíciles de clasificar. Nadie se atreve a proponer una lista objetiva de diferencias entre el Heidelbergensis y sus predecesores. ¿Cuáles son los rasgos diferenciales entre el Heidelbergensis y el Erectus o Ergaster, el Antecesor. ¿En qué se diferencia del Homo Sapiens arcaico? Es cierto que a la hora de clasificar los nuevos hallazgos nos dejamos llevar por la tendencia evolutiva de los cambios que se venían produciendo en las especies antecesoras. Está claro que el Heidelbergensis, por ejemplo, tiene un mayor volumen craneal que sus ancestros, tiene un mayor abombamiento del cráneo, una disminución de la robusticidad del cráneo. Sin embargo, no existe una línea divisoria clara que lo diferencie de especies antecesoras.

    Más adelante vemos diversos fósiles famosos que se han englobado dentro de la especie Heidelbergensis.

CULTURA

Es más que probable que el Homo Heidelbergensis usase lanzas para cazar.Bifaz hallado en la Sima de los Huesos. Se la conoce como Excalibur. ¿No sería mejor llamarla Tizona? Pertenece al modo técnico II.    Su cultura lítica no se distinguía demasiado de la del Ergaster y la del Erectus, también empleaba el modo técnico II, la cultura conocida como Achelense o Acheulense, pero se notaban ciertos avances. Es muy posible que el Heidelbergensis cazase con lanzas, es decir que pasase de ser un carroñero persistente y cazador ocasional a un cazador cada vez más constante y sistemático. Parece ser que en el yacimiento de Schöningen (Alemania) se han encontrado restos de lanzas de entre 1,80 y 2,3 m. Y han sido datadas con una antigüedad de 400.000 años. A diferencia de sus contemporáneos africanos es muy posible que practicase más sistemáticamente la caza que el carroñeo o el cleptoparasitismo. En cualquier caso el aumento de carne en la dieta sería uno de los factores que propiciaría el crecimiento del tamaño del cerebro. No obstante, en esta época Europa se sumía en gélidos inviernos en los que la aportación vegetal a la dieta sería mucho más escasa, lo que propiciaría la cooperación social esencial para la caza y el perfeccionamiento de las herramientas de caza como las lanzas y las hachas bifaces. Otro factor más para el cambio de dieta y hacerse cada vez más carnívoro.

    Su cultura lítica está muy bien representada por el hacha de mano hallada también en la Sima de los Huesos y que ha sido llamada "Excalibur". Es extraño, no se han encontrado más restos líticos. Además es una pieza rara, está tallada en cuarcita de color rojizo. Es muy posible que fuese un objeto simbólico que se arrojase junto con los cadáveres a modo de ofrenda. Este aspecto de fetichismo es lo que hizo que los descubridores la llamasen "Excalibur" (¿Ya que se encontró en Burgos no hubiese sido mejor llamarla "Tizona"?).

LOS FÓSILES HALLADOS EN LA SIMA DE LOS HUESOS

Recreación imaginaria de la Sima de los Huesos.Huesecillos del oído. Estamos confusos porque no sabemos realmente a qué cráneo conrresponderían éstos. Porque se han encontrado diversos huesecillos del oído.Restos heterogéneos hallados en la Sima de los HuesosCráneos de algunos de los 32 individuos hallados en la Sima de los Huesos.    Como ya dijimos, no se puede hablar del "Hombre de Atapuerca", porque en Atapuerca hay más de una especie humana. Ya vimos el Homo Antecesor, pero el Homo Heidelbergensis también ha aparecido en Atapuerca, en el yacimiento de la Sima de los Huesos, un pozo de unos 13 metros de profundidad. Han aparecido muchos restos en esa sima. Se ha calculado que unos 32 individuos y entre ellos tres cráneos importantes: el cráneo 4, el cráneo 5 y el cráneo 6.  Todos ellos rondan una antigüedad de unos 300.000 años y todos son esqueletos completos tanto masculinos, como femeninos, como jóvenes, como adultos. Esto nos hace sospechar que dado que allí no se encuentran restos de carnívoros ni de útiles líticos, aquel lugar haría las veces de pozo de enterramiento o de concentración de los muertos. Es decir, serían los propios H. Heidelbergensis los que arrojarían allí a sus muertos. Sabemos que los Neandertales ya enterraban a sus muertos, suponemos que sus antecesores los Heidelbergensis se aproximaban quizá a ese rito. Esta acumulación voluntaria de cadáveres en lugares apartados y no accesibles a los animales carroñeros es la primera evidencia de ciertas prácticas funerarias.

CRÁNEO Nº 6: Se trata del cráneo de un muchacho de apenas 14 años que se ha recuperado totalmente fragmentado. Tiene una capacidad de 1.220 cm3.
Vista semilateral del cráneo Nº 5

Vista frotal del cráneo Nº 5Reproducción del cráneo Nº 5, "Miguelón".CRÁNEO Nº 5: A la derecha tenemos varias vistas del famoso cráneo 5, es el más conocido de todos. Se le ha bautizado como "Miguelón", en honor a Miguel Indurain ganador de varios Tours de Francia.

    Presenta en general una cara muy grande para el tamaño del neurocráneo. Tiene un volumen craneal de 1125 cm3 y muestra unos incipientes rasgos neandertales, sobre todo en la morfología de los huesos occipital y temporal, así como en sus toros supraorbitales. Su cara muestra un relativo prognatismo mediofacial, que no maxilar, con una nariz muy ancha y con espacio retromolar que es propio de los neandertales aunque estos lo tienen más marcado.

    Es muy posible que rompiese un diente del maxilar izquierdo como consecuencia de un fuerte golpe y con posterioridad terminase padeciendo una grave infección y muy posiblemente muriese por una septicemia generalizada que empezó en la mandíbula y le llegó al ojo y al cerebro hasta causarle la muerte. Eso no le impidió sobrevivir durante algún tiempo, lo cual quiere decir que existía ya en la horda cierto grado de solidaridad.

Cráneo Nº 4 y 5 in situVista occipital del cráneo Nº 4.Cráneo Nº 4 bautizado como "Agamenón", vista lateral. CRÁNEO Nº 4: El cráneo 4 es una calota bautizada como Agamenón. Es el de mayor volumen craneal, 1390 cm3. No se aprecian las incipientes características neandertales que sí se ven con más claridad en cráneo 5.

    Sabemos que estaba completamente sordo. Sus conductos auditivos están prácticamente cerrados por una persistente otitis que le impediría oír.

Comparación de una pelvis actual (izquierda) y la de un H. Heidelbergensis (derecha)

LA PELVIS DE ELVIS: A la derecha tenemos dos pelvis, la de la izquierda es una pelvis moderna, la de la derecha fue hallada en la Sima de los Huesos y fue apodada "Elvis", quizá recordando que también a Elvis le llamaban "Elvis la pelvis". Se trata de una pelvis completa, algo poco habitual en la peleantropología.  Por las características morfológicas que presenta (su anchura está relacionada con la anchura del tronco y el tórax) y a partir de los rasgos anatómicos del fémur de este misma pelvis, sabemos que pertenecía a un macho muy robusto, que mediría entre 1,73 y 1,79 m. y pesaría alrededor de 95 Kg. Eso lo sabemos porque aquellos lugares en los que se insertaban los músculos están muy marcados, es decir, eran mucho más corpulentos y eran más fuertes que nosotros.

Cráneo Nº 16 encontrado en la Sima de los Huesos en el 2007 datado con una antigüedad de 500.000 años. Parece pertenecer a un H. Heidelbergensis. Tenemos ciertas dudas de si esta imagen no corresponda al Nº 15.CRÁNEO Nº 16: En los últimos años se han descubierto nuevos restos fósiles en la Sima de los Huesos. En el 2006 se descubren 160 restos y entre ellos un nuevo cráneo el cráneo 15. Pero en el 2007 se descubre el cráneo 16 de 500.000 años de antigüedad. Se trata del cráneo de una muchacha joven. Las piezas principales son fragmentos de los huesos frontal, temporal y maxilar.
RECONSTRUCCIONES Y RECRACIONES DEL HEIDELBERGENSIS DE ATAPUERCA

Otra reconstrucción de Miguelón con el flemón causa de su muerte por septicemia generalizada.Reconstrucción de Miguelón con el flemón causa de su muerte por septicemia generalizada.Reconstrucción de MiguelónReconstrucción a partir del cráneo 5 de cómo podría ser el aspecto del H. Heidelbergensis, Miguelón.    Esta es la reconstrucción de cómo sería el aspecto que tendría el Homo Heidelbergensis de Atapuerca. Incluso alguno se ha atrevido a imaginar la grave infección que le terminaría causando la muerte por septicemia.

 

OTROS FÓSILES EUROPEOS Y AFRICANOS DE H. HEIDELBERGENSIS

Yacimientos en los que se han encontrado restos de H. Heidelbergensis.    A la derecha se señalan en un mapa algunos yacimientos importantes en los que se han encontrado restos de Homo Heidelbergensis. Algunos de ellos ni siquiera los hemos mencionado nosotros. Así y todo existe una fuerte controversia con los restos del Homo Heidelbergensis porque muchos de ellos son clasificados como homo sapiens arcaico o, en otras ocasiones, como Erectus.

    Insistimos que el gran problema de asumir esta distribución es el hecho de admitir Heidelbergensis en África. ¿No dicen que esta especie es propiamente europea? ¿Cómo entonces llegó a África? ¿Qué relación tiene con el Antecesor o incluso el Ergaster? ¿Y qué pasa con Asia? ¿Y con el Erectus? Demasiadas preguntas sin respuesta.

Mandíbula de Mauer vista superiorMandíbula de Mauer vista semilateralMandíbula de Mauer vista frontalMandíbula de Mauer vista lateralMandíbula de Mauer vista semilateralMANDÍBULA DE MAUER (Alemania): Como decíamos más arriba, fue hallada en 1907 en una cantera de arena en Mauer, cerca de Heidelberg, Alemania y fue estudiada por Shoetensack. Tiene una antigüedad de unos 600.000 años aunque la datación utilizada ha sido relativa.

    La mandíbula tiene rasgos arcaicos, es grande, robusta, no tiene mentón y además tiene una rama ascendente baja pero muy ancha, recuerda a la de los Neandertales. Su taurodontismo (gran cavidad pulpar) y algunas raíces fusionadas lo confirman. Sin embargo, también tiene rasgos modernos, como el tamaño de los dientes en general. Según esto, entonces, Shoetensack no podía encuadrarla ni dentro de los Homo Erectus, ni dentro de los Homo Sapiens. Por eso creó una nueva especie que después estuvo olvidada hasta que aparecieron los fósiles de Atapuerca (los de la Sima de los Huesos, no los de la Gran Dolina, que esos pertenecen al H. Antecesor y son mucho más antiguos) y los de Dmanisi en Georgia y se empezó a ver que los nuevos fósiles encajaban bien dentro esta especie.

Reconstrucción del cráneo de SteinheimSTEINHEIM (Alemania): Descubierto en 1933 en Steinheim (Alemania). No es tan robusto como el cráneo de Petralona o el Arago. Eso le aleja de los H. Erectus, pero le acerca a los Neandertales aunque no por sus rasgos faciales, sino sobre todo por sus rasgos occipitales. La cara, en cambio, tiene algunos rasgos más modernos como por ejemplo la fosa canina y los senos frontales. Sin embargo, todavía tiene rasgos arcaicos, como un gran toro supraorbital y su volumen craneal que ha sido estimada en 1100 cm3.

Cráneo de SwascombeSWASCOMBE (Inglaterra): Se trata de una serie de fragmentos de cráneo encontrados entre 1935 y 55 en Kent, Inglaterra cerca de Londres. Su antigüedad es de unos 200.000 a 300.000 años. Los huesos son muy gruesos y tienen tanto rasgos primitivos como modernos. El volumen craneal estimado es de 1325 cm3, aunque la estimación es aproximada pues falta el hueso frontal. Es posible, según algunos expertos que pertenezcan a un Homo Sapiens arcaico.

Cráneo de Petralona, vista frontalCráneo de Petralona, vista lateralPETRALONA (Grecia): Se trata de un cráneo adulto hallado incrustado en una estalactita en una cueva de Petralona (Grecia) en 1960. Su antigüedad es poco clara porque en un principio se estimó que rondaría los 700.000 años pero en la actualidad se ha rebajado hasta unos 250.000 o 300.000 años. Su volumen craneal se estima en torno a 1220 cm3 y en general por sus características morfológicas transicionales entre el Erectus y el Neandertal puede encuadrarse dentro de los Homo Heidelbergensis, no sin ciertas reticencias. Tiene un arco supraorbital muy ancho, una apertura nasal también ancha, la cara está ligeramente proyectada hacia delante y es ancha y maciza en su parte superior pero no tiene prognatismo. En conjunto tiene ciertos rasgos tanto de la cara como del la zona occipital que le acercan a los Neandertales. Desde el punto de vista filogenético suele ser encuadrado dentro del H. Heidelbergensis, pero no existe unanimidad al respecto, sus rasgos son muy heterogéneos y las condiciones de su hallazgo en algunos aspectos poco claras. ¿De quién desciende? Del Erectus, del Antecesor... No lo sabemos pero guarda un cierto parecido al Hombre de Tautavel. Algunos antropólogos no lo incluyen dentro del Heidelbergensis, sino dentro del Homo Sapiens arcaico, el Homo Rodhesiensis.

Cráneo de la cueva de Arago, Tautavel, FranciaCráneo de la cueva de Arago, Tautavel, FranciaCráneo del Hombre de Tautavel, encontrado en la cueva de Arago, Pirineo oriental, Francia.HOMBRE DE TAUTAVEL / ARAGO (Francia): Se trata de unos restos fósiles descubiertos en 1971 en la cueva de Arago, cerca del pueblo francés de Tautavel, en los Pirineos orientales. Tiene una antigüedad de unos 400.000 años. Tiene algunos rasgos que recuerdan ya a los neandertales como el toro supraorbital muy abultado y unido, un surco por encima de él da paso a una frente ligeramente abultada pero huidiza. La zona parietal se parece a la del Erectus. Tiene una capacidad craneal de 1150 cm3.

Cráneo de Bodo, vista frontalCráneo de Bodo, vista lateralBODO (Etiopía): Se trata de un cráneo que reúne una serie de características muy diversas y comunes a varias especies diferentes. Eso ocurre en muchos ejemplares del Heidelbergensis. Es quizá por eso por lo que algunos antropólogos lo han incluido dentro del Heidelbergensis pero no se puede estar seguro de que pertenezca a esta especie porque también presenta rasgos anatómicos que le acercan al Homo Sapiens.

    El mayor problema, pensamos, es que se ha encontrado en Bodo d'Adar (Etiopía). Y, entonces, si lo clasificamos como un Homo Heidelbergensis, un hombre que ha evolucionado del Antecesor Europeo o del Erectus asiático ¿cómo explicamos su aparición en África? Únicamente si consideramos, como opinan algunos investigadores de Atapuerca, que el Antecesor apareció en África. Entonces el cráneo de Bodo sería una derivación del Antecesor africano o, para decirlo de otra manera, sería el Heidelbergensis africano, algo que nos parece tan contradictorio como decir que se trata de europeo africano. Por eso nosotros lo incluiríamos mejor dentro de la Especie Homo Sapiens Arcaico.

BROKEN HILL (Zambia): Estamos en el mismo caso que en caso del cráneo de Bodo (Etiopía). Véase por eso la página del Homo Sapiens Arcaico más adelante.
BOXGROVE: Este dejamos que lo investigues tú... mira el ejercicio siguiente...
OTRAS IMÁGENES DE HEIDELBERGENSIS

Tibia de Boxgrove Una de tantas reconstrucciones del H. Heidelbergensis. Portada de la revista Nature, abril de 1993

EJERCICIO 36º: PROYECTO DE INVESTIGACIÓN ANTROPOLÓGICA

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